Del 27 al 30 de agosto, más de 300 artistas llegan a La Rural para compartir sus obras directamente con el público. Pintura, fotografía, cerámica, escultura, collage y nuevas disciplinas conviven en una feria que propone mirar, conversar y también animarse a comprar arte.
Una feria para acercarse al arte de otra manera
Hay algo distinto en encontrarse con una obra frente a quien la creó.
En BADA, ese encuentro es parte central de la experiencia. La feria reúne a más de 300 artistas consagrados y emergentes que presentan personalmente sus trabajos y convierten a La Rural en un gran espacio de circulación, descubrimiento e intercambio.
La propuesta se aleja de la lógica tradicional de una galería: acá el público puede recorrer, preguntar, conocer las historias detrás de las obras y conversar directamente con sus autores.
La edición 2026 será la número 14 y contará con artistas de Argentina, España, México, Rusia, Chile, Ecuador, Uruguay y Paraguay.
De la pintura a la cerámica: un recorrido sin un solo lenguaje
Una de las características de BADA es justamente la diversidad.
Durante el recorrido aparecen obras de arte digital, arte textil, cerámica, collage, dibujo, escultura, fotografía, grabado, multidisciplina, pintura y técnica mixta.
Eso permite que cada visitante construya su propia experiencia. No hace falta tener conocimientos específicos sobre arte contemporáneo ni seguir un recorrido determinado. Se puede llegar atraído por la ilustración, detenerse frente a una escultura, descubrir un fotógrafo o encontrar una pieza que dialogue con el espacio de casa.
La feria funciona, en ese sentido, como una gran conversación visual: estilos, materiales, generaciones y miradas diferentes conviven en un mismo lugar.
La primera obra puede estar más cerca de lo que parece
Comprar arte suele asociarse a grandes colecciones, galerías especializadas o presupuestos importantes. BADA busca correr esa frontera.
Uno de los sellos de la feria es que cada artista presenta una selección de diez obras originales de pequeño formato por un valor que no supera los US$100. La iniciativa apunta justamente a facilitar el acceso y acercar a más personas a la posibilidad de adquirir su primera obra.
La idea cambia la pregunta. En lugar de pensar qué artista reconocemos o qué obra deberíamos comprar, el recorrido invita a preguntarse algo mucho más personal:
¿Con cuál de todas estas obras me gustaría convivir?
Coleccionar también puede ser una experiencia cotidiana
Una obra de arte no necesariamente necesita una gran pared, una casa monumental o un espacio diseñado para exhibiciones.
Una ilustración puede acompañar una biblioteca. Una fotografía puede cambiar la atmósfera de un comedor. Una pequeña escultura puede convertirse en el objeto que organiza una repisa.
BADA propone justamente ese vínculo más cotidiano entre arte y vida. Al tratarse de obras de diferentes formatos y disciplinas, el público puede descubrir piezas pensadas para distintos espacios y sensibilidades.
Y conocer al artista que está detrás de ellas agrega otra dimensión: la obra deja de ser solamente un objeto para convertirse también en una historia.
Artistas emergentes y nombres consolidados
Otro de los atractivos del encuentro es la convivencia entre trayectorias muy diferentes.
BADA reúne artistas con reconocimiento y creadores que están comenzando a construir su recorrido profesional. Para el público, eso significa tener la posibilidad de descubrir nuevas voces y lenguajes antes de que se vuelvan familiares.
Para los artistas, en cambio, la feria funciona como un espacio de contacto directo con quienes miran y compran sus obras.
Ese intercambio es parte de lo que distingue a BADA: la circulación del arte no termina en la exposición. Continúa en la conversación, en la adquisición y, eventualmente, en la casa de quien decidió llevarse una obra.
Un paseo para mirar sin apuro
Más que recorrer una sucesión de stands, BADA puede pensarse como un paseo visual.
Hay obras que llaman la atención de inmediato y otras que necesitan unos minutos. Algunas generan identificación; otras incomodan, sorprenden o simplemente despiertan curiosidad.
Por eso, una buena visita no necesita tener un objetivo definido. También puede consistir en caminar, detenerse, descubrir artistas nuevos y dejar que alguna obra encuentre su propio lugar en el recorrido.
En una ciudad con una escena artística tan diversa como Buenos Aires, BADA ofrece una manera accesible de acercarse a ese universo y llevarse algo más que una imagen en la memoria.
Información útil
📍 Dónde
La Rural
Av. Santa Fe y Thames, Palermo, Ciudad de Buenos Aires.
📅 Cuándo
Del jueves 27 al domingo 30 de agosto de 2026.
🕑 Horario
De 14 a 21 h.
🎨 Qué vas a encontrar
Más de 300 artistas y obras de pintura, dibujo, fotografía, escultura, cerámica, collage, grabado, arte textil, arte digital y técnica mixta, entre otras disciplinas.
🌎 Artistas internacionales
Participan artistas de Argentina, España, México, Rusia, Chile, Ecuador, Uruguay y Paraguay.
💰 Una obra para empezar una colección
Cada artista presenta diez obras originales de pequeño formato cuyo valor no supera los US$100.
🚇 Cómo llegar
La Rural está ubicada en Palermo y cuenta con acceso por Av. Santa Fe, Av. Sarmiento y Av. del Libertador. Se puede llegar fácilmente en colectivo, tren y subte.