Artistas que vuelan sobre el público, escenarios que se transforman y una puesta que combina danza, acrobacias y música. Hasta el 31 de octubre, Fuerza Bruta presenta una versión renovada de AVEN en la Sala SinPiso de Palermo. Un espectáculo para dejarse sorprender y vivir el teatro desde adentro.
Cuando el escenario está en todas partes
Entrar a una función de Fuerza Bruta significa abandonar algunas de las reglas habituales del teatro.
No hay una fila de butacas esperando al público. Tampoco un escenario fijo hacia el que dirigir la mirada. La acción puede aparecer adelante, detrás, a los costados o directamente sobre las cabezas de los espectadores.
La música marca el ritmo, las luces modifican el espacio y los artistas se desplazan entre estructuras que parecen desafiar la gravedad.
Esa es la propuesta de AVEN, el espectáculo con el que Fuerza Bruta regresó a Buenos Aires para una nueva temporada, del 1 al 31 de octubre, en la Sala SinPiso.
Después de recorrer escenarios de Brasil, Perú, México, Inglaterra y Corea, la compañía argentina vuelve a encontrarse con el público porteño a través de una versión renovada de una de sus creaciones más celebradas.
Una aventura que se vive con todos los sentidos
En AVEN, la historia no se cuenta a través de diálogos ni de una narración tradicional.
La experiencia se construye con imágenes, movimientos, sonidos y situaciones que van transformando el espacio.
Los artistas vuelan atravesando cascadas, aparecen rodeados de mariposas, flotan en escenarios que evocan el universo y participan de escenas fantásticas donde incluso una enorme ballena puede convertirse en protagonista.
Cada momento propone una atmósfera diferente, desde la contemplación hasta la euforia colectiva.
El agua, el humo, las luces y la música en vivo forman parte de un lenguaje escénico que busca generar una conexión directa con las emociones.
Y lo interesante es que no hace falta interpretar cada escena para disfrutarla: alcanza con dejarse llevar por lo que sucede alrededor.
El público también forma parte del espectáculo
Una de las características que distingue a Fuerza Bruta es la relación que establece con sus espectadores.
Durante la función, el público permanece de pie y se desplaza por la sala siguiendo las indicaciones del equipo.
Las escenas ocurren a pocos metros de distancia, mientras las estructuras se mueven y los artistas atraviesan diferentes sectores del espacio.
La cercanía cambia por completo la manera de vivir el espectáculo.
En lugar de observar desde una butaca, cada persona se convierte en parte de una experiencia compartida, donde la energía del público también influye en el clima de la función.
Por eso, incluso quienes ya conocen AVEN pueden encontrarse con nuevas sensaciones en esta temporada.
Una celebración de la alegría y la libertad
AVEN nació de una búsqueda diferente dentro del universo de Fuerza Bruta.
Si algunas producciones anteriores exploraban una estética más oscura y urbana, esta creación se acerca a la naturaleza, el juego y la celebración.
Su nombre es una palabra inventada que combina las ideas de aventura y paraíso.
El espectáculo propone recuperar esa capacidad de asombro que muchas veces queda relegada en la vida cotidiana.
Hay escenas de gran despliegue físico, pero también momentos delicados y poéticos, donde el movimiento, la música y las imágenes construyen una sensación de libertad.
El resultado es una puesta que combina la intensidad característica de la compañía con una mirada más luminosa y lúdica.
Una creación argentina que recorrió el mundo
Fuerza Bruta desarrolló un lenguaje propio que cruza teatro físico, danza, acrobacia, música y tecnología escénica.
Desde Buenos Aires, sus producciones llegaron a escenarios internacionales y conquistaron públicos de diferentes culturas e idiomas.
Una de las claves de ese recorrido es que sus espectáculos no dependen de las palabras: las imágenes, los cuerpos y el sonido construyen una experiencia que puede conectar con personas de cualquier lugar.
Con AVEN, la compañía continúa explorando nuevas posibilidades para ese lenguaje, incorporando transformaciones en la puesta y renovando la relación con los espectadores.
Una noche diferente en Palermo
La Sala SinPiso, ubicada en el predio de GEBA, fue concebida especialmente para las necesidades de este tipo de espectáculo.
Su estructura permite que la acción suceda en diferentes direcciones y que el público se mueva dentro de la puesta.
La función dura aproximadamente 65 minutos y propone un recorrido intenso, sin interrupciones ni distancias convencionales entre artistas y espectadores.
Es un plan para quienes disfrutan de la música, las artes escénicas y las propuestas que se alejan de los formatos tradicionales.