El domingo 20 de septiembre, miles de corredores volverán a transformar las calles porteñas en un enorme circuito a cielo abierto. Desde Palermo hasta La Boca y Puerto Madero, los 42K atraviesan algunos de los paisajes más reconocibles de Buenos Aires en una carrera que reúne a atletas de élite y aficionados de distintos lugares del mundo.
Una ciudad que se recorre corriendo
Son las siete de la mañana y Buenos Aires todavía está despertando.
En Figueroa Alcorta y Dorrego, en cambio, hace rato que empezó el movimiento. Miles de corredores esperan la largada. Hay quienes llegan buscando una marca personal, quienes entrenaron durante meses simplemente para cruzar la meta y atletas profesionales capaces de recorrer los mismos 42,195 kilómetros a una velocidad difícil de imaginar.
El domingo 20 de septiembre, la Maratón Internacional de Buenos Aires vuelve a tomar las calles de la Ciudad. La largada y la llegada serán en el mismo punto, en Palermo, para iniciar un circuito que atraviesa diferentes barrios y paisajes porteños.
Pero hay algo que diferencia a esta carrera de muchas otras: Buenos Aires también corre.
42 kilómetros de postales porteñas
El circuito funciona casi como una visita guiada a otra velocidad.
Desde Palermo, los corredores avanzan por zonas verdes, atraviesan Recoleta y llegan al centro. En el camino aparecen la Facultad de Derecho, la Floralis Genérica, el Teatro Colón, la avenida Corrientes, el Obelisco, el Cabildo y Plaza de Mayo.
Después, la carrera continúa hacia La Boca y Puerto Madero antes de emprender el regreso hacia Palermo. El Hipódromo, el Planetario y el Parque Tres de Febrero también forman parte del paisaje de los 42K.
Son lugares conocidos, pero ese domingo se ven de otra manera.
Sin el tránsito habitual y con miles de personas ocupando las avenidas, la escala de Buenos Aires cambia. Las calles dejan de conectar puntos en un mapa para transformarse en kilómetros conquistados.
Una carrera con más de cuatro décadas de historia
La relación de Buenos Aires con las pruebas de larga distancia empezó mucho antes de esta maratón.
En 1903 se organizó en la Ciudad una competencia de aproximadamente 40 kilómetros entre el centro y Flores. En 1910, durante los festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo, se disputó una prueba sobre la distancia olímpica.
La primera edición de la actual Maratón Internacional de Buenos Aires llegó en 1984. Desde entonces se realizó todos los años, con la excepción de 2020.
Hoy es una de las grandes citas del calendario deportivo porteño. La organización la presenta como la maratón más rápida de Latinoamérica y la prueba forma parte del calendario internacional de carreras. En 2025 participaron más de 15.000 corredores.
Correr contra uno mismo
En una maratón hay ganadores, récords y tiempos.
Pero entre miles de corredores conviven muchas otras carreras.
Está quien quiere bajar su marca. Quien debuta en los 42K. Quien vuelve después de una lesión. Quien viajó miles de kilómetros para correr en Buenos Aires. Y quien solo tiene un objetivo: llegar.
Completar una maratón implica meses de entrenamiento y una particular negociación entre cuerpo y cabeza. A partir de cierto punto, cada kilómetro puede convertirse en una pequeña meta.
Quizás por eso la llegada tenga una energía especial.
No importa si el cronómetro marca poco más de dos horas o muchas más: detrás de cada persona que cruza el arco hay una historia diferente.
También se vive desde la vereda
No hace falta correr 42 kilómetros para formar parte.
Familiares, amigos, vecinos y curiosos acompañan desde distintos sectores del circuito y convierten algunos tramos en verdaderos corredores de aliento. En ediciones anteriores, música, DJs e intervenciones artísticas se sumaron al paisaje de la carrera.
Para quien esté visitando Buenos Aires ese fin de semana, también puede ser una oportunidad para acercarse a algún punto del recorrido y vivir una mañana diferente.
Eso sí: el evento implica cortes y modificaciones de tránsito en numerosas avenidas, por lo que conviene revisar la información actualizada antes de moverse por la Ciudad.
Antes de los 42K
La experiencia comienza unos días antes.
El viernes 18 y sábado 19 de septiembre, Parque Sarmiento recibe la Expo Running, donde los participantes retiran sus kits. El viernes funciona de 11 a 20 h y el sábado, de 9 a 16 h. El ingreso es por avenida Triunvirato.
Es ese momento previo en el que los meses de entrenamiento empiezan a sentirse reales: dorsal, remera, últimos preparativos y una cuenta regresiva que ya se mide en horas.
Buenos Aires hasta la meta
Correr una maratón siempre implica recorrer una distancia.
Pero hacerlo en una ciudad suma otra dimensión.
Durante 42,195 kilómetros cambian los barrios, la arquitectura, el paisaje y la gente que acompaña desde afuera. El Obelisco aparece y queda atrás. Después llega Plaza de Mayo. Más adelante, La Boca. Puerto Madero. Y finalmente otra vez Palermo.
El domingo 20, miles de personas harán ese recorrido.
Algunos buscarán un récord. Otros, simplemente terminar.
INFORMACIÓN ÚTIL
🏃 Qué
Maratón Internacional de Buenos Aires – 42K
📅 Cuándo
Domingo 20 de septiembre de 2026.
🕖 Largada
7 h.
📍 Largada y llegada
Av. Figueroa Alcorta y Dorrego, Palermo.
📏 Distancia
42,195 km.
🗺️ Recorrido
El circuito atraviesa Palermo, Recoleta, el centro, La Boca y Puerto Madero y pasa por lugares como el Planetario, Floralis Genérica, Teatro Colón, Obelisco, Cabildo y Plaza de Mayo.
🎟️ Participación
Requiere inscripción previa arancelada. La inscripción continúa abierta según la web de la organización.
👟 Expo Running y retiro de kits
Viernes 18: 11 a 20 h.
Sábado 19: 9 a 16 h.
Parque Sarmiento, ingreso por Av. Triunvirato.
🚦 Para quienes no corren
La competencia genera cortes y modificaciones de tránsito a lo largo del recorrido. Conviene consultar la información oficial actualizada antes de trasladarse ese domingo.